Qué bueno!...muchos escritores creando al unísono!
Por eso, merecen una presentación especial estos retazos de invierno:
cuando el ojo emigra
fuera lejos de nosotros
va en busca del albur
prometido por las nubes rizadas
se viste con cenizas de atardecer
para no delatar tanto color
hurtado al cielo
y porta líquidas naves
que diluyen hacia el poniente
navegándonos la mirada
Albín, el deambulador nocturno
Los ojos están llenos de un líquido viajero...
acaso sea una lágrima que ha navegado el alma,
tristeza o alegría de un barco de vapor
una clara mirada que sale con dos alas
un destello de luces bendecidas de sol.
Alicia , la de los atardeceres rosados
"Los ojos se llenan de un líquido viajero"...
Poco saben las pupilas de alocados vuelos
Errantes, taciturnos, los ciegos ojos
nublan empecinados un paisaje de recuerdos
¿Dime, qué es, ésto que opaca la intensidad de los sueños?
Maricarmen…la que quiere volar a un sitio soñado
*Pero nos queda un poco de ceniza del ocaso*...
mientras los verdes se nutren para amanecer.
Destellando fulgores el sol entibia.
las raíces fuertes elevan esperanzas,
embelleciendo las almas del sendero otoñal.
Catalina de otoño
...y las miradas emigran hacia colores conocidos...
buscando primaveras.
Invierno adormecido de sol, tibieza y cielo.
Se extienden las raíces debajo de la tierra.
¡Aquélla será rosa!¡el otro es un jazmín!
y una camelia en verde, esconde su color.
Reposan en sus ansias, se nutren de la lluvia,
se ven aunque no sean, tal un naranjo en flor.
Yo vi la primavera que me mostraba julio,
y los colores vienen, despacio, pero vienen.
Vuelve a decir Alicia de los atardeceres rosados
Y para ver qué logró Marilén y su perfume a sahumerio de vainilla…me parece, que hay que visitar su blog.
Gracias a todos por jugar en el viejo taller |