Y llegó agosto, un mes que, por años me resultó antipático, después, nos reconciliamos.
En este rincón iré subiendo textos de otros agostos…de agostos idos:
De los años 70, de esos lugares en los que uno dio clases, “alejados del centro urbano”, los designan ahora.”Rural 1”, los llamaban. En realidad era el suburbio del suburbio con algo de verde resistiendo. Y , una, adolescente, a bordo de el Citroen que cargaba más de seis personas, empantanado…al lado de la inundación del Río Matanza. Conocí la gente más solidaria en esos años, el respeto por la maestra. La empatía: yo, trabajador, vos , trabajadora: te ayudo, me ayudás, nos ayudamos sin preguntas, sin sospechas, sin miedo.
Atascada en el barro
Eran hormigas que reían
envueltas en el barro
de hoy, de siempre,
mostrando de sus luces las mejores.
Y yo era abeja.
Eran volantes de la máquina que ayuda,
de la plaza que convoca, eran cabezas,
y yo la abeja rubia entre los charcos,
con las alas y las patas
negras.
Llovía y el fangal era una PLAZA.
lo hacían para sí
y por mi estaban.
Marta Mazzilli
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