Los domingos
Los lejanos domingos
Los domingos particulares de los amigos en las letras.
Stella Maris (detrásdelespejo) dice:
Los domingos nunca fueron buenos para mí aunque de niña había primos, amigos y hermanos y juegos hasta el anochecer, casi nunca estaba mi padre que trabajaba , turnos rotativos, cuando crecí en la pequeña adolescencia que tuve (a los 19 años ya era mamá)fui algo más feliz los domingos y ahora creo que debiera poder pasarse de sábado a lunes sin escalas .
Eliza (DE CARA AL VIENTO) recuerda:
Domingo...recuerdo de días de cielo azul, esperando barriletes de papel de diario y engrudo, con colas de trapo. Barriletes con magia, capaces de llevar la "carta" hasta el mismo cielo, enhebrada en el piolín!!!! Domingo de infancia, dulce y bullanguero, rebosante de hermanos y amigos... Domingo de adolescencia, tiempos del primer amor, de ese que me hacía ver el sol más dorado, del que ponía mis sentidos a pleno. Imágenes imborrables, aromas de azahar, y cantos de chicharra. Y la añoranza de mis viejitos que se marcharon tan pronto, apenas terminando su primera juventud... plenos de amor y de ejemplos, esrellas que aún me iluminan el camino. Y estos domingos, con hijos alborotando la casa, derramando vida y alegría. ¡Si ellos hubieran tenido abuelos, hubieran tenido domingos con paseos y nanas al lado de mis viejos!
Eva ( descalza y ángel) nos cuenta:
Domingo para mí tenía abuela, primos, tortas negras, risas de niños, vestido nuevo. Domingo tenía paseo, alrededor de la plaza, caramelos, coca cola, helados, juegos. Domingo de mi infancia... tenía palmeras, la banda con platillos escondidas, rayuela,
Domingo de mi pueblo, no se porque, se me ha quedado allá la primavera.
Marilen Zweifel (sahumerio de vainilla) rememora:
Sabían a gloria los domingos
cuando los hilos de oro solar
doraban el frente albo de mi casa.
El aroma a torta batida con amor huía por los francos ventanales
apareándose con el humo del asador.
La mesa se inflamaba de panes ensaladas , risas y jazmín en flor.
Marta Mazzilli ( el viejo taller) expresa:
Domingos.
Desprendimiento tardío de las sábanas
misa y el almuerzo en el lugar de todos y de a ratos
en el pueblo ciudad.
Luego la tarde nutrida de nostalgia
los grandes de siesta.
Afuera y adentro la voz que contaba el partido de Boca y alguien ( otros) más
la continuidad de la radio y mi padre extasiado escuchando a Darienzo
y yo:huyendo de esa casa quieta de mates y fútbol y tangos y calmas extranjeras a mi alma.
Crepúsculo casi noche: la energía de saber que el lunes mi vida volvía a resultar apasionante.
Mari Carmen (Quiero volar a un sitio soñado) aporta:
Los domingos de mi infancia, recuerdos entrañables, la misa de las 10hs.llevada por mi madre junto a mis hermanos, y luego de la mano de mi padre, deslumbrado con pupilas abiertas a lo nuevo, recorrer Florida, Lavalle, sus cines, el Tortoni, el Vesubio y sus helados, y la mirada triste en sus ojazos verdes, con su dulce sonrisa me hablaba de Asturias, su madre, sus hermanos... en un terruño lejano...un pueblo junto al mar... raíces que amo...domingos de mi infancia grabados en el alma, y la fiesta al regreso, casona de amplio patio, vecinos y paisanos, acordes melodiosos en coplas de allá de lejos, jotas y fandangos...y ecos de algún tango. Domingos añorados.
Catalina Bas (blog otoño) relata:
.....Esperaba el domingo, día de fiesta. Las campanas de la Iglesia llamaban al encuentro. Colgada del brazo de mi padre, las baldosas cuadriculadas de la plaza del pueblo, nos veían pasar. El arrullo de pájaros viajeros festejaban, ¡igual que yo!
Gracias a todos y que vuelvan los buenos domingos a quienes los recuerdan bellos y dinámicos…y aquello/as
para los/las que tienen reparos con ese día:TRANSFORMACIÓN
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