Las horas sin agenda
(homenaje al ocio creativo)
Las horas sin agenda me enorgullecen y llenan de gozo.
Las horas sin agenda
página blanca de un día cualquiera
para ser en la letra inhostigada
para decirle no al reloj
y desplegar la poca incoherencia
que me ha dejado la vida.
En palabras
en versos
en fantasmas y futuros inventados.
Las horas sin agenda
resultan mi sopa y mi pan
mi vaso de agua en el páramo inquieto.
Cuando miro hacia el pasado no las veo
solo las recuerdo como robadas al sueño
en el insomnio provocado
en el reproche del siguiente amanecer.
Las horas sin agenda
las iluminadas
destierran toda idea de vacío
trasuntan en comunicaciones virtuales
resuelven adverbios y adjetivos
mutan en verbo placentero
y me juzgan amiga del silencio.
Esperan, se apuran vuelan
y yo con ellas
con mi lápiz o un teclado
y yo con ellas
oliendo a poesía y a paciencia.
Marta Mazzilli |