Un poema de verano
1
El raspador intermitente
anticipa:
cigarra oculta bajo el cielo puro.
De madrugada, anunciaban los zorzales
y esos cuerpos cáscara en el arriba y en la tierra.
Verano suburbano
bucólica quietud y moscas obsecuentes.
Me desvanece el sol a todo dar
miente luz
guarda en sus entrañas futuras tormentas.
2
Soy la peregrina del agua
deambulo en caravana
me confundo en espejismos.
Rodeada de seres grises. Sigo.
3
Un niño descubre las luces del polvo en el aire
y las persigue
quiere atraparlas
le son esquivas.
Sigo.
Deseo lluvia que aclare urbes.
4
Verano Buenos Aires
brea derretida en la senda partida
las moscas rodean mi carne.
Huyo de la luz hacia el lugar de beber.
Soy la nómade hacia el jardín ciruelado
hacia la desnudez
hacia la humedad de mis labios pasas.
5
Algo me transporta
una nube de vapor animal
y el fuego
y el reloj que no se apura
que paraliza a la nube aliviadora.
6
Noche de verano en las afueras
estrellas y otra vez la clara agonía del insomnio.
Verano equivocado
que me enciende de leños no pedidos
que no me regala ni una gota de mar.
Marta Mazzilli
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