Para Albín, Alejandro, Alicia y Stella Maris…
como se merecen.
Albín nos instala en esta despedida de verano:
Algún día de este final de verano
será cuando nos despidamos para siempre.
Juguemos sin detenernos ahora
que la noche es chicle en nuestra boca
y podemos besarnos una eternidad.
Juguemos sin parar sin llanto
que el estío anuncia
ese adiós que tanto
cuesta pronunciar.
Alicia toma a Cortázar y juega con los tiempos tiempos así:
"y no había podido quedarme en este presente"...
Crucé los límites de la imaginación
y me perdí del tiempo
no me alcanzó el presente
y el deseo se escapó de mi cuerpo
para abrazarte en la ausencia
del futuro que olvidamos los dos.
Stella Maris toma decisiones a partir de su prosa:
No va a venir; me repetía una y otra vez, en mi cabeza, y en mi corazón las ansias de verlo eran tantas, que negaba toda posibilidad, para no sufrir la decepción, para borrarlo de mi mente. Son las ocho, falta poco...... Todo es pura negación a las nueve de la noche, pasa el tiempo Y.... él llega, todo abrazo y calidez. Y se disipan mis dudas a las diez en punto, ni un minuto más....mi espera ha terminado.
Y Alejandro parte de las palabras de Julio Cortázar y nos relata en el poema los esfuerzos del enamorado:
"Y no había podido quedarme en este presente"
aunque lo había intentado
mil veces tomé tu mano
mil y una te escabulliste
Y este presente intangible
y este futuro improbable
hacen todo lo que tengo
aunque no lo haya tenido.
Ni tiempo, lugar ni sueño
ni me quedan argumentos
intenté hasta lo improbable
... retener el instante antes de verte.
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