Acaba de nacer: Será poeta
Acaba de nacer. Será poeta
mágico parto entre las manos paganas de intangibles
sólo convocadas por el fuego y el aire.
Difuso
es tanta la luz que lo circunda
que encandila.
Han peregrinado los desterrados
y se mantienen en vigilia los habitantes del árbol de la vida.
No lo aguarda la letra establecida
lo suyo es diferente.
Caminará las calles por la noche
será sombra
rondará las alcobas
encenderá el deseo
abordará las rutas
tornará en grito de justicia el lamento de los otros.
Acaba de nacer
a veces, lo invadirá un señor gris
( porque ni el más ignoto puede transcurrir sin su sombra ).
Lo amarán y amará hasta el paroxismo
ganará destino de huella
mérito de vagabundos.
Tendrá nombre de duende
o de ángel
o quizás se llame Juan
o él
o aquél
pero…
ya comenzaron las tormentas que lo anuncian
los maremotos que lo advierten.
Hay una espesa lava deslizándose
derramando amenazas
( pasan esas cosas cuando nace un poeta )
y graniza
y llueve
y lloran los que nunca expresaron sus angustias
y hablan los tímidos urbanos
y ríen los santos raídos de los templos:
sucede que acaba de nacer y será poeta
con destino trazado
con su propio Avalon
con música de oboes en los campos que labre
y acuarelas azules en los cuartos que habite.
Jamás se perderá en el desatino de creerse sabio
ni seguirá al carromato del discurso político.
Hay miel atesorada en sus labios
Y alguien, elemental, respondiendo por su techo de estrellas
…dos senos-elixires de mujer generosa
en verdes o asfaltos…
ya no importa.
Permanezcan atentos
un lustro
una centuria
( esos tiempos rozan a los poetas ).
No se descuiden:
Comienza a respirar el aire perturbado de los hombres
y no conoce límites
tampoco se ha difundido la noticia
( no despierta expectativas comerciales ).
Los poderosos duermen aún, fuera de peligro.
Acaba de nacer una demanda nueva
un excepcional quejido
y festejan los sometidos sueños premonitorios
y el obispo de una ciudad enorme cree padecer un mal exorcisable.
Diluvia en los desiertos
y encuentran la templanza esos tristes de ayer,
temen los déspotas por los volcanes aletargados
y graniza.
Los cristales danzan en su comarca
( hasta se dejan mimar por la brisa nueva los amantes viejos ).
Nació
cuando anochezca
beberá de la astucia y de la luna
el nutriente esencial de algunos elegidos:
y será sombra
y será amor
y será grito.
Génesis.
Primitivo reclamo de los hombres.
Marta Mazzilli
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