Frente a la no tan vieja letra
Leo y descubro.
Hubo un día primero
y miedo y decisión y miedo.
Luego las lluvias poblaron los inviernos
y Buenos Aires se inundó de lágrimas heridas.
Encuentro la letra y el recuerdo...
Hubo cientos de horas expectantes
y espera y vigilia y desconcierto.
Tal vez, la calma del mar...se hizo verano
y mi ciudad estalló en vacío y cicatrices.
Abro la vieja página
y ya no existe la justificación.
Sólo kilómetros de alivios estivales...
Ahora, es mi casa, y en ella:
una carilla en blanco y sin agenda.
Mi madre murió ayer
y es mentira el descanso.
Marta Mazzilli ( diciembre de 2004) |