Abrí el canasto de ropa para planchar
Hoy, sábado, después de haber asistido a la entrega de los premios literarios obtenidos por la gente del taller…en su mayoría niños…allí, en una Biblioteca Comunitaria que trabaja dentro del Jardín de Infantes 905 de Esteban Echeverría ( concurso que empecé a coordinar hace más de diez años al que le brindo mi apoyo incondicional )…después de haber entregado, a continuación, los premios literarios del Certamen de SUTEBA, del que fui jurado….(esta es una época de devoluciones )….todo con mi nieta de dos años casi tres, a cuestas ( sube al auto-baja del auto-sube al auto-baja del auto-toma juguito-vamos al baño-come alfajor-ya terminamos-sube-baja-mirá que lindos cómo bailan los chicos grandes de la Polivalente de Arte-quedate acá que me saco la foto-sí, es Emma….sí, sí…¡y crecen!...está divina..-sube al auto, andá para atrás- no te duermas que ya llegamos- no te saques el abrigo que hay mucho viento “Juan Copete, Juan Copete, nadie lo ve y en todo se mete”…-Abi: me quedo-no, bajás del auto con Abi….es peligroso…..¡y todo eso!....)
Después de darle de comer a toda la familia….bueno, después de dormir tres reparadoras horas de siesta:
Abrí el canasto de la ropa para planchar.
Y encontré : ¡ropa! (¿qué iba a encontrar?)
Pero la ropa …cada prenda es algo de nosotros porque la usamos para…porque la estrenamos ese día…porque es nueva, porque está que no da más y resiste, porque tiene heridas de guerra, porque le lavamos la noche o le imprimimos el sol más ardiente.
La ropa habla por nosotros…y, después de este largo preámbulo te digo/les digo :
ABRÍ EL CANASTO O LO QUE TENGAS CON LA ROPA LAVADA QUE ( LA PLANCHES O NO) AÚN NO FUE GUARDADA EN EL PLACARD…EN EL ROPERO.
Y llegarán de pronto las palabras de una nueva creación.
Como te /les comentaba…destapé mi recipiente y encontré:
1: varias remeras de mi hijo…(que volvió, hace días, de Europa después de trabajar y viajar por esos lares durante seis meses).
2: varias remeras de Emma que se acumularon debido a los cambios cada hora, por esto de cosechar moras o jugar con agua enloquecidamente durante los días de calor extremo-Buenos Aires-sorpresa.
3: las sábanas que pienso llevarme a la costa en tres días (¡bien!...desenchufe).
4: la campera viejísima y multiuso de mi marido…la que usa para salir al jardín, cuando llueve, para darle de comer a los perros y poner a buen resguardo sus jaulas con canarios de canto incansable.
5: ese mantelito bordado, que heredé de mamá…con el que cubro las canastas en las que sirvo café a la gente del taller mientras soñamos-escribimos-aprendemos-somos.
6: la media rayada naranja, amarilla, verde, divertida de la nena que no aparecía porque se había escondido detrás del lavarropas ( no se puede esperar otra cosa de una media tan traviesa y loca)
SEGURO QUE USTEDES VAN A ENFRENTARSE CON PIEZAS QUE HABLAN…COMO YO.
Lo que te /les digan súbanlo: esperamos los paseantes del blog .
|