Una vez, en el profesorado, el artista que dictaba Plástica, me pidió que posara para él, porque le gustaba como daba mi rostro a contraluz. Se lo conté a quien era mi novio , hoy mi marido y me dijo…en tono de advertir peligros….que…y que….y que…..y que….
Y no fui al atelier. Tenía dieciocho años y le hice caso.
Pero era una deuda pendiente….me había quedado con la sangre en el ojo
( ése/esos, que daban tan bien a contraluz).
Y pasaron los años. Y no suelo quedarme con nada dentro de los ojos porque me molesta.
Una tarde, me invitaron a que sea la modelo de seis artistas plásticos una, amiga y los otros, amigos de ella y los demás: amigos de los amigos…y “era el día del amigo” de 1996; casualmente.
A Roberto Silva, excelente dibujante, le anticipé que quería la obra ( me hubiera quedado con todas….pero…) porque me encantan sus trazos…y me encantó como observó: me dibujó el alma. También, Susana Díaz ( excelente artista y amiga me regaló su cuadro en él sus líneas expresionistas hablan de una mujer naranja porque me preguntaron de qué color me sentía esa tarde.( eran , la mayoría psiquiatras del Hospital Neuropsiquiátrico Estevez que, a parte, pintaban).Nadie daba dos pesos por mi quietud y permanencia durante un tiempo prolongado ( soy inquieta…movediza)…pero me mantuve estoica seis horas…no sé si les conté, ah, sí…que me moría por ese cuadro mío desde los dieciocho.
El hogar a leños estaba encendido y sonaba música de jazz y tangos progre.
Y bromas de por medio…reconocieron que fui cuasi perfecta como modelo.
El cuadro está en nuestro cuarto. Y lo amo.
¿Cómo devolverle a Roberto tamaña atención?.
Zapatero a sus zapatos. No eran épocas de mensajes de texto o de “todas las casas con computadora”….avanzaba el furor de la comunicación por esos medios pero…
Le llegó a su departamento de Buenos Aires un sobre por correo y este poema ( luego me llamó por teléfono, por la sorpresa…porque le gustó que le pasara).
Para Roberto Silva que hizo de mi rostro, un bellísimo cuadro.
Muy cerca de Adrogué (tierra de Borges)
En el sur, precisamente en Mármol
Se hizo enero, precisamente en julio
Por magia de Piazzola o de algún saxo.
De la tarde aquella, señor
Le comento, señor
que aquella tarde
de julio y viento
y, adentro…primavera,
dejé en sus manos
mi espejo, y le agradezco,
haber jugado con él.
A su manera.
(A veces me preocupa,
le diré, seriamente,
tanta vida trazada
desde el pecho a la frente!! ).
Pero…¿Sabe señor
que en la calle hacía frío??.
Desde mi sitio inerte
vi pasar una musa
quitándose el abrigo.
Aunque, volviendo al tema,
¡qué destreza la suya, señor!
¡qué sutileza!.
Descubrir que en mi cuello
algo distinto pasa
y deja de ser cuello
para ser cuello a ultranza.
Debo darle las gracias
por lloviznar mi pelo,
fue como verse sauce
con corazón de cedro.
¡Y pensar que la siesta
lastimaba de invierno!.
Si le he de ser sincera, señor,
me enorgullece
ver todo a media tarde
con párpados de sueño
¡ver tanto a seminiebla!
(y que usted lo descubra…
…que el dibujo lo sienta).
Mil gracias, le repito
por escrutar mis labios
con su trazo ligero,
por jugar con mis pómulos…
por redactar mis gestos.
Marta Mazzilli ( 1996)
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