Emma y las otras casas
Emma visita dos casas.
Porque tiene cuatro abuelos en dos casas antiguas...una, rosa y otra, con chimenea.
Llega por las tardes, y en las casas se hace de noche, un ratito ...porque están rodeadas de árboles viejos con sombra de cien años. Pero luego aparece el sol en los jardines, y brotes, y hojas que caen, a veces, cuando es otoño.
Emma visita las dos casas cuidadas por perros ladradores que no la tocan...porque a ella, todavía la asustan los ruidos inesperados y fuertes.
En la casa con chimenea vive una abuela con rulos que planta rosas y cocina pasteles de vainilla y chocolate.
En la casa rosa hay una abuela con pelo lacio que juega con los pétalos que mueve el aire y con las palabras de papel.
En la casa con olor a galletita...un abuelo da besos de miel.
En la otra, otro abuelo le promete una huerta detrás del sauce.
Emma piensa - cuando llegue el verano caminaré por el pasto verde y cortito...y andaré y andaré buscando bichitos de luz y mariposas.
No, ¡ mentira !, eso piensan sus papás... sus abuelos y sus seis tíos , aún desconoce qué cosas se hacen sobre el pasto, ni si está mojado o seco...
Las mariposas, las luciérnagas, son, por estos días, móviles en su cuarto verde y alilado. Son hadas que penden y se balancean cuando, a upa, Emma los toca con sus manitas cada día más obedientes.
Un tío la acuna dulcemente, otro, le regala una flor con ruido, otro le ofrece sus niños para que aprenda eso de no estar sola. Otro le acerca sus tesoros de viaje. Una tía la acaricia suave y le habla en susurros...la otra, le envía el halo de sus besos con muñecas que vuelan.
Emma es afortunada por visitar dos casas con verde-aire y paredes que saben tanto.
A todos les parece que, cuando llega la nena chiquitita, los postigos aletean...y los zorzales inventan una canción distinta.
Aunque llueva, las dos casas viejas se iluminan y hasta parecen nuevas, como Emma.....
Marta Mazzilli
mayo de 2006 |