Albín( el deambulador nocturno) vive la pereza así:
Nos pasa el infinito alrededor
mientras inmóviles discurrimos frente a las mareas inmensidades suceden a nuestro costado
pero no hay ojos aptos para registrarlas ni manos capaces de empuñar los hilos del universo
es que vamos embebidos de rutina y cosa rancia
con todo sentido aplicado a dirimir pueriles asuntos
en un mundo de fronteras en tanto hay camas tendidas a nuestra inconfesable pereza.
Y Vivi ( el abanico de luces), así:
Me gusta mirar el cielo,
o como vuelan las moscas;
cómo da sobre las toscas
la sombra de un ave al vuelo,
y hasta suspirando suelo
interpretar al camino
pensando: será el destino,
vivir echao en el suelo?
Y poco rato me dura
el éxtasis reflexivo
si ‘pa pensante no sirvo
ni llevo en la nervadura
la energía que perdura,
y ante nada me desvivo.
Si uno dura lo que dura.
Y mientras tanto, ¡yo vivo!.
Susana (suletrsmonte) de esta forma:
La tarde se deslizaba agobiante por el calor de marzo. el sillón abrazaba mi espalda y la nuca y las piernas descansaban sobre la mesita de vidrio. La mente, paralizada los ojos nublados de apatía, los brazos lacios a los costados. Silencio en la casa, frente a mi, el televisor, brillante y colorido. Un sopor agradable me ganaba, no sentía el cuerpo, no sentía temor, ni deseos. Una goma grande de borrar iba despacito haciendo desaparecer mis pensamientos. Ya nada importaba, ni el calor, ni la hora que avanzaba, ni el trabajo no realizado, ni los hijos ni los nietos, ni el marido, la goma corría de un rincón al otro del cerebro y cuando quedaba todavía un pedacito sin borrar, ahí reaccioné y reí bobalicona, un hilo de saliva corrió por el mentón y mis piernas de trapo cayeron al piso con estruendo. Me fui deshaciendo de a poco y me convertí en aserrín color madera. La televisión seguía encendida. "Intrusos en el espectáculo" acababa de emitir una noticia importantísima para la humanidad. Wanda Nara participaría de un desfile. Eso me salvó, La noticia quedó prendida en el pedacito de mente no borrada y la goma de borrar se autodestruyó. Pasé los siguientes 20 minutos procesando la noticia, hasta que mi marido me sacó del letargo. ¿No vas a trabajar hoy? me dijo.
Y Alica ( atardeceres rosados)así:
Venga a sentarse mi prienda,
bajo la sombra del rancho,
prepare un buen cimarrón,
no hay nada de que preocuparse,
dentro e poco el sol, pega la vuelta,
y así nosotros al rancho.
Pa' que queremos un árbol
si ansina nos arreglamos.
(y La China acostumbrada,
se refregaba las manos,
en el delantal de harapos)
Gracias por participar!!!! |