Pasan los otoños, y en esta encantadora locura de escribirlo todo, sin querer, registramos.
Apenas cuando se relee aparece la vivencia...en ese otoño yo tenía.......y me sucedía.....y claro, era la época de.....
y, tal lo hiciera con algunos eneros y veranos, y empezara jugando con duendes, hoy, Domingo de Pascua: lo declaro sección.Momentánea, por supuesto...este blog...fluye, fluye...
Me detendré en otoño
No me abate la lucha,
( es una de las tantas maneras de andar).
Hubo un tiempo para darle sendero al pensamiento,
luz al caminar
y espacio a la carne.
No me pesa crecer,
( es una de las tantas maneras de ser estrella entre la hierba ).
Lamento el desequilibrio entre el anhelo y el adentro.
No sacian mi yo
¡tantas rutas!.
En este otoño encontraré mis raíces
entre la tierra negra,
me detendré y…
serán cometas las hojas del plátano de bronce,
me detendré y…
el dolor se fugará mágicamente en fuegos de artificio
me detendré y…
el trabajo brotará desde el frescor y el canto.
Sin dejar de andar,
seré casa y taller de mí misma.
No me abate la lucha pero…
hay algo de mí olvidado en un atajo,
en un zaguán,
detrás de alguna ventana empañada.
Hay mucho de mí que desea alcanzarme.
Marta Mazzilli (1990)
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