Marta Mazzilli
Docente antes que escritora y ambas unidas en la palabra que se dice, que se escucha, que se narra, que se inventa.Lectora compulsiva y reflexiva.Editada. Premiada. Considerada...pero, la mujer es la que se impone y la que observa para que fluyan los otros roles y desempeños.¿Por qué "El viejo taller"??, pues porque llevo diez y nueve años coordinando el código ajeno, el estímulo, el truco de mentir en el papel o ese otro de disfrazar verdades en el poema.Mucho tiempo alimentando la creatividad de los que, cuando crecen y superan cualquier propuesta mía, me hacen sentir que todo valió la pena.¡Es que la docente muchas veces le ganó a la escritora! La mujer a la docente...la mamá a todas ellas.y hoy, que soy abuela, nuevamente la vida me regala la oportunidad de volver al inicio en una suerte de espiral que gira, gira, dejando en cada ronda otras palabras que se dicen y me dice, que escucho y escucha, que narro y que miento-cuento.Los caminos parecen rectos pero dibujan círculos,luego regresan cargados de experiencias al mejor de los principios.
En este espacio quiero hacer lo que mejor me sale: jugar. Te invito. Los/las invito.
M.M
31/05/11 | 03:31: SARA VELTRI dice:
SOY ORGULLOSAMENTE MAESTRA JARDINERA. ME ACABO DE RETIRAR DEL SISTEMA CON 57 AÑOS. QUIERO DECIR A TODAS LAS NIÑAS QUE COMIENZAN LA TAREA, QUE ES UNA CARRERA DE SUMA RESPONSABILIDAD, NO SOLO PEDAGOGICA, SINO TAMBIEN SOCIAL.
VOLVERIA A ELEGIR LA CARRERA POR TODAS LAS SATISFACCIONES RECIBIDAS.
TRABAJEN CON ALEGRIA, CON RESPONSABILIDAD, CON AMOR. DEN AMOR A ESOS NIÑOS Y ELLOS LO DEVOLVERAN CON CRECES.
ASI LO HICE YO EN LA ESC. 14DE.13. Y JMNª6D.E.5ª CASA CUNA.
GRACIAS A MIS NIÑOS POR HACERME TAN FELLIZ EN MI CARRERA DOCENTE.
27/05/11 | 16:29: AliciaF2 dice:
Marta en ese cortito poema dejas impresas tantas cosas bellas de la vida ( adoras la paz del mar)lo cual comparto, fluye en tus poemas. Felicitaciones y el deseo que sea corta tu ausencia y pronta tu mejoria. Besos . Alicia /Luz de Luna/
08/05/11 | 22:14: Edgardo Donato Díaz - Mariposas Azules dice:
Bello, amiga, muy bello. La playa y ese infinito encanto que la envuelve, por ser el misterioso límite que ha señalado el comienzo y el fin de tantas cosas. Un buen lugar, para la reflexión del peregrino. Me encantó. Mi abrazo, con el respetuoso afecto de siempre.
En este blog se difundirán textos de Marta Mazzilli y de los integrantes del Taller literario que coordina, previa autorización y/o registro.
Habrá propuestas de trabajo interactivo y enlaces con las otras caras del arte.
Comunicación con los visitantes y novedades...sobre todo de la zona sur del Gran Buenos Aires.
Toda opinión es bienvenida.
No sé si se acuerdan pero....allá por principios del 09, comencé a tirar puntas de un proyecto de interacción llamado así....y apareció el embalsamador, el sacerdote...no sé si por vacaciones o qué , había pocas entradas......y lo dejé reposar.
Vuelvo con un poeta argentino de la década del 40. Vicente Barbieri, que en sus "Tareas tristes y otros poemas" incluye a "El bailarín".
Propongo un collage, como los que hacíamos en el 2008....¡a ver qué sale de estas estrofas maestras!
( pequeños plagios aceptados)
"La historia de su danza se repite
esparcida en silencios y motivos
cruzando patios de sombreada angustia
donde tangos de ocres policiales
circunscriben anécdotas
...................................."
"Para bailar la noche
tendrá que abrirse el pecho
donde carcome el dios,
donde oscila el péndulo,
donde crece una oculta
desconfianza de cieno
....................................."
"Hombres se le aproximan
y lo interrogan, serios,
"¿Quién es el remolino?"
"¿Garabato hechicero o mal terrestre?"
"¿Qué bailas o qué finges?"
...................................."
Subí tu relato o tu poema...nos importa.
Marta Mazzilli
Calificación:
Aún no han votado este texto
- Ingresá tu voto
Marta me siento un tanto preocupado porque hemos perdido la comunicación que tanto me agradaba, porque la amistad de una mujer como usted, es incomparable, no sé si algo de lo que comenté no fue de su agrado, quizás mi intención de hacer poesía sin ser poeta, o no sé.
Aquí le dejo un relato mío para su criterio. Saludos, Omar.
EXTRAÑA REALIDAD
Antonio acelera el paso para poder montar en el ómnibus, en su mente hay tal desorden de ideas que olvida pagarle al conductor, pero se percata casi a la mitad del pasillo; de todas formas este no le llamó la atención.
¡No puede ser, otra vez Silvia! Estaba sentada al final; era la misma de la noche anterior, también con ella tropezó en el parque por la mañana; hacía dos días la vio conversando cuando salía del trabajo.
Aquella vez cuando regresaban de la casa de sus padres, él no se había fijado en la luz del semáforo y provocó el mortal accidente.
Pero tenía que ser Silvia y decide acercársele, logra vencer el espacio que lo separa sin notar el contacto con los demás pasajeros. Silvia se pone de pie lista para abandonar el ómnibus en la siguiente parada y casi tropiezan en la puerta.
- ¡Silvia!- ella hace un breve movimiento del rostro, pero sigue caminando.
(Es lógico), piensa Antonio, (está muerta, claro que no puede oírme)
Continúa detrás de ella, por lo menos con la satisfacción de contemplarla, aunque no logra calmar sus expectativas de amor.
Atraviesan la puerta del Campo Santo y Antonio no lo advierte; al verla detenerse delante de una bóveda es que se percata del lugar donde está. No sabe si mirar a su Silvia con amor, ternura, tal vez lástima y siente como un par de lágrimas hacen lo indecible por humedecer su rostro. Se siente aún más incómodo al notar que ella no se decide, y se aleja poco a poco. Él espera un momento para estar completamente seguro de que su Silvia no tendrá la más mínima oportunidad de advertir como se acerca al lugar donde hace ya casi tres meses se despidieron para siempre. ¿Será verdaderamente tan difícil asumir la muerte?
Se confunde un poco entre tantas tumbas parecidas; pero es ayudado por una sencilla lápida: “Para Antonio, por siempre, de su Silvia” (septiembre 20, 2003).
Se escuchan los compaces del "Ultimo organito",las luces encendidas,del patio de arrabal.Las mesas bien sevidas, manteles hasta el suelo,que a cuadros blanco y negro parece de cristal.Mujeres empolvadas, con faldas ajustadas,peinados los cabellos con flores de carmìn.Aguardan sus miradas un gesto de soslayo del viejo bailarìn.Al son del 2 x4, la noche ya comienza, relucen los zapatos, el fungie acomodado, buscando a la cintura que espera su ceñir.
Gastados los zapatos de charol
de tanto zigzagueo enamorado,
observando de rabo hacia un costado
el corte de un compadre sobrador.
Enfundado en su traje ya lustroso,
cabello a la gomina, acicalado,
cabecea a su percanta preferida
compañera de retazos de ilusión,
y pretende ser el centro de la acción.
El ritmo los envuelve en su vaivén,
se olvida del entorno el bailarín,
entorna sus ojos al compás
y dúctil marioneta con estilo,
sueña en el centro del salón.
Ali (Perlitas)
Tiene algo de duende
el oscuro genio ignorado…
Un sueño de luces,
imposible y loco,
con un corsódromo y la televisión,
sueña el melancólico bailarín,
bajo el algarrobo centenario …
Con reflejos de luna sobre el rocío,
y un ladrido de perros lejanos
cada noche,
allá en el barrio pobre,
las manos febriles,
de morenos comparseros
baten los tambores,
delicadas bailarinas,
dan la vida sobre el patio de tierra.
Y en cada ensayo dejan la vida,
alentados por el gran bailarín:
tan sólo por una gloriosa noche,
de corsos con entrada gratis…
entre plumas y lentejuelas,
con sabor a desencanto.
Sigan...sigan....maravillosas Eva y Ali.A ver si suena a invitación a esta milonga poética.Están abiertas las puertas del salón comandado por don Vicente.
besos y Gracias.
Marta Mazzilli (el viejo taller)
Es una marioneta con estilo
girando en el centro del salón,
y danza sobre nubes de algodón,
aferrado sus pies a su destino,
melancólico y casi fanfarrón,
bien sabe que talla, en su emoción,
le oprime de nostalgia el corazón,
en ecos de un lejano bandoneón.
Es una marioneta con estilo,
soñando en el centro del salón.
Ali (Perlitas)
Cuando golpea el bandoneón
la angustia vuelve a su lugar,
y le carcome el pecho hasta el dolor,
como un hechizo cruel,
la sangre ,un remolino de placer,
y ya no puede mas,
se escapa sin dudar,
cruzando el patio en sombras,
buscandose en la bruma,
a solas baila un tango,
el último quizás.
Y en medio del silencio,
de lunas y de abriles,
solloza la figura,
del ciego bailarín.