Maricarmen recrea a Alfonsina Storni, así:
Me pretendes casta, me prefieres pura,
pues en este siglo me suena a aventura,
ceñida en tus brazos, casi tu juguete
y ahora con vuelos... gallardo jinete,
pretenderme casta, existió en la historia,
prefiéreme pura,
sublime pureza amante perfecta,
pero no arremetas con locas propuestas,
así me quisiste...y ahora pretendes
juzgarme en mi esencia,
prefiéreme noble, con el alma tierna.
Alicia ( de atardeceres rosados) cuestiona de esta manera:
¿Y si fuera pura?
Aquí esperaría, de tus manos torpes alguna caricia.
Después que los mundos has atravesado,
besando otras bocas que ya no eran puras.
¿Quién me premiaría?
¿Y si fuera casta?
Después de haber sido la amante perfecta,
tú , ¿me creerías?
¿Me darías tu alma, que vaga insegura con tantos preceptos?
Yo ya he sido casta, inocente y pura,
y a nadie he rogado clemencia por serlo.
Y volverè a serlo, si me lo propongo, en un simple beso.
Eva ( la mujer descalza) sentencia:
Que Dios te perdone el juzgar mi alma,
a vos que dejabas tu alma enredada en cualquier alcoba,
a vos que olvidabas mi amor a la vera de sábana extraña,
a vos que besaste la boca de otras sin remordimientos,
que Dios te perdone, el juzgar mi alma!.
Pretenderme pura, pretenderme casta.
Gracias a todas por poner el alma en cada verso!
Marta Mazzilli |